___________________
Las comunidades judías de las Islas Canarias afrontan el nuevo año 5770,(calendario hebreo), el embate de la asimilación y de la merma de sus miembros con serio peligro de continuidad generacional en el Archipiélago, ya sea por la emigración hacia otros países o por la aliá (regreso) a Israel. A mediados del siglo pasado se registra la llegada moderada a Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria de prósperas y laboriosas familias de origen sefardí procedentes ciudades del norte de África, principalmente, de las plazas marroquíes que, en aquel entonces, se encontraban bajo los protectorados francés y español. Me refiero a Tánger, Tetuán, así como a Casablanca o Alcazaquibir. La presencia cada vez más numerosa de judíos sefardíes en Santa Cruz de Tenerife contribuyó a la apertura de la primera y única Sinagoga que ha existido en Tenerife, ubicada en la calle San José, terminando sus miembros por constituirse en la Comunidad Israelita que presidió, hasta su fallecimiento, Pinhas Abecassis (z”l). No obstante y desde que se instaló en Tenerife, debo hacer mención al siempre recordado Marcos Cohen Loya (z”l), todo un ejemplo de hospitalidad, quien siempre dejaba abiertas las puertas de su casa para quien deseara celebrar las festividades y pascuas hebreas en compañía, o simplemente, para celebrar Shabbat o Yom Tob. En las grandes festividades de Rosh Hashana (año nuevo), Yom Kippur (día de la expiación), Pesah (conmemoración de la salida de Egipto hacia la tierra prometida), don Marcos Cohen y familia abrían su hogar a los judíos que se encontraban de paso o le llamaban al encontrar su inconfundible apellido en la guía telefónica. Pero también, su tolerancia prodigiosa le llevó a granjearse, por ejemplo, el respeto de la sociedad tinerfeña. En el caso concreto de don Marcos Cohen, su casa siempre estaba abierta para todo aquel que sintiera curiosidad por la religión, costumbres y tradiciones judías, fueran o no hebreos.
Un cúmulo de circunstancias sobrevenidas tras la muerte de José Azor Benchimol a mediados de los años ochenta, a la sazón responsable de la Betknesset de la capital tinerfeña, dio al traste con las expectativas del mantenimiento de la cohesión de la Comunidad Israelita, y culminó con el traslado del Sefer Torá (Sagradas Escrituras) a la Sinagoga de Las Palmas de Gran Canaria, en la que se encuentra actualmente.
La Comunidad Israelita de Tenerife sigue activa, bajo la tutela de Roni Abecassis y Aaron Cohen, presidente y secretario, respectivamente, y sólo reúne Miniám (congregación de diez varones judíos adultos) en casos excepcionales, ya sea por la celebración de una boda, un entierro, recordación (recitando el Kaddish –oración por los fallecidos- en el cementerio), o en la Brit Milá (circuncisión y bendición) de un recién nacido.
La Comunidad Israelita de Las Palmas de Gran Canaria congrega a unas 30 familias aproximadamente bajo la presidencia del aliá tzibur don Salomón Zrihen, todo un referente de sabiduría y magisterio y ejemplo de dedicación. En su caso, también a partir de la segunda mitad del siglo XX, su hogar fue el primer lugar de reunión y de celebraciones hasta que se estableció la primera sinagoga en la calle Remedios. Ya en los años ochenta cambia de emplazamiento. Cada semana suele haber servicios religioso en Shabbat y es donde, también, se celebran significadas fiestas.
Actualmente, en Gran Canaria y Tenerife predominan empresarios, profesionales liberales, médicos, comerciantes, ingenieros y periodistas. También se da la circunstancia de que el carácter turístico de las Islas promueve la visita de judíos de Israel y de la diáspora.
Periodista y editor.
Nota del autor: Este modesto artículo ha sido redactado con la valiosa colaboración de Aaron Cohen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario