domingo, 14 de diciembre de 2008

Las comunidades judías de Canarias


Portada del libro "Judíos en las Islas Canarias", de Lucien Wolf, traducido al castellano por José Antonio Delgado Luis (1988). Primera edición inglesa 1926: Jews in the Canary Islands.

La presencia judía en las Islas Canarias es tan antigua como el inicio del proceso de colonización española emprendido a finales del siglo XV, en la época de los Reyes Católicos. De refugio y lugar de paso hacia Europa, Norte de África y América, tras la publicación del Decreto de Expulsión de 1492 por los Reyes Católicos, Don Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, con el paso del tiempo, se ha conformado en dos comunidades, particularmente, desde los siglos XIX y XX, con la emigración desde Marruecos, de familias sefarditas, descendientes de los antiguos israelitas de la Península Ibérica, herederos de una de las etapas de mayor esplendor económico y cultural de la España Medieval.
La presencia de los judíos en las Islas Canarias es una cuestión poco estudiada aún, según reconocen historiadores de probado prestigio como Oswaldo Brito, al menos, que se haya recogido de manera extensa por la historiografía del Archipiélago. Se sabe de su presencia a través de la emigración portuguesa en la fase inicial de la conquista y en el proceso colonizador posterior. De ahí que se aluda a la existencia de un número significativo de judíos de origen portugués en oficios dispares, como zapateros y tundidores, entre otros), y especialistas en los ingenios azucareros. No en vano, el azúcar fue uno de los motocultivos imperantes en las Islas, seguido de la cochinilla, y el plátano.
En el estudio pormenorizado del profesor Oswaldo Brito, se apunta al asentamiento de importantes mercaderes en Canarias, atraídos por su función estratégica en las rutas comerciales del Atlántico Sur y por los beneficios “de un lucrativo con el Noroeste Europeo, entornos en los que prevalecen grupos de presión judíos (Ámsterdam y Londres). La heterodoxia religiosa en dichos ámbitos permitía un alto grado de autonomía en el ejercicio de sus creencias”.
También es significativa la existencia de núcleos judíos que participaban en la compra de terrenos y establecimiento de poblaciones en Tenerife (Buenavista, Los Silos, La Orotava y La Laguna, entre otras).
A mediados de los años cincuenta de la pasada centuria Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria protagonizan el auge de asentamientos de familias de comerciantes, empresarios y profesionales liberales, en su mayoría sefarditas, procedentes de Tánger, Casablanca y Tetuán (Marruecos), en su mayoría. Sin embargo, será en Gran Canaria donde la Comunidad Israelita esté más consolidada y activa, donde la sinagoga constituye uno de los principales centros de encuentro en Shabat y Yom Tov (Sábados y Fiestas). Ambas comunidades se rigen por el nusaj sefaradi, y sigue la corriente tradicionalista y ortodoxa. En Tenerife, si bien hay comunidad asentada, no se reúne minian regularmente, salvo en ocasiones especiales. Tanto en la capital tinerfeña como en Las Palmas de Gran Canaria hay cementerio israelita, lo que indica el arraigo en las Islas.
Don Marcos Cohen Loya (Z”L) fue el primer presidente de la Comunidad Israelita de Tenerife a mediados del pasado siglo, luego le sucedería en el cargo Pinjas Abecasis (Z”L) y, posteriormente, hasta ahora, Roni Abecasis. Hay que tener en cuenta el papel desarrollado por el recordado José A. Benchimol, como responsable de la sinagoga de la capital tinerfeña, que se mantuvo activa mientras duró su labor.
A grandes rasgos, Canarias es uno de los destinos favoritos de los turistas israelíes, y desde hace años, se han sucedido campañas de intercambio entre las Islas e Israel. Recientemente, tuvo lugar una visita a Israel de una delegación del Cabildo de Tenerife, para negociar la recepción de turistas hebreos en Tenerife, y así, reanudar esos contactos entre ambas sociedades.

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